2 de marzo de 2017

Nuestro momento, nuestro aperitivo


"El aperitivo constituye un momento placentero donde degustar pedacitos gastronómicos de nuestra tierra"


Uno de los momentos que más me gusta del día es cuando se aproxima la hora de comer y me entra el gusanillo de querer tomar algo pero aún no tengo demasiado apetito.

Es una maravillosa excusa para poder tomar un pedacito de cada rincón de nuestra tierra.

Ese momento cuando estás trabajando o justo terminas una reunión que precisa de un descanso con alguna bebida y algo de picar. Entonces viene bien  un rato de relax tras el estrés para poder continuar con lo que se estaba haciendo.

Ese momento del fin de semana que, tras hacer deporte, quedar con los amigos o la familia, finaliza unidos en una conversación distendida justo antes de comer.

Ese momento de las vacaciones cuando subes de la playa o has hecho tu paseo por la montaña que te incita a un momento de gula mientras llega la comida.


Todos y cada uno de esos momentos son placenteros. ¿Cómo los vamos a perder?


Un momento del día que la dinámica actual de las ciudades hace desaparecer y que tan buenos recuerdos nos ha dado. 

Tu latita de berberechos o atún en escabeche con unas buenas aceitunas o patatas fritas junto a tu aliño preferido deben recuperarse tomando un vermut o un fino bien fresquito.

De hecho, ya muchos cocineros como Albert Adria o Andreu Genestra están trabajando nuevamente con empeño en recuperar este momento, creando una oferta gastronómica bien sea para tomar en casa o para degustar en  el bareto de la esquina, al igual que nuestros abuelos y padres hacían toda la vida.

Una tradición y costumbre de nuestra idiosincrasia de vida que los turistas poco tardan en aprender.


¡Mostremos los beneficios de tan buena costumbre!


Gonzalo Mateos 
Es un profesional de la estrategia y expansión de negocios y productos con 15 años de experiencia. www.expansionyestrategia.com